trabajando en NZ

Saturday, October 21, 2006

Experiencia laboral

Aun en la construccion, me toco trabajar un dia con un kiwi de alrededor de 40 años que habia escalado el Aconcagua en los años 80. Para el, el trabajo de obrero no era algo permanente, sino que trabajaba solo cuando lo necesitaba, y por mientras se dedicaba a realizar otros "trabajitos" por ahi. Esta palabra "trabajitos" me transporto de inmediato a mi primer mes de trabajo en la viñas alla en Blenheim a comienzos de año, donde conocí en una de estas a un par de maories "hip hop". Estos maories eran conocidos por ser duros trabajadores, aunque no de la uva precisamente. Estos personajes eran "dealers" bastante populares en el pueblo, los cuales se rumoreaba que podian conseguir lo que les pidieras, tan solo habia que darles un poco de tiempo, y otro poco (harto) de dinero.
Los apodados "Milli Vanilli" , dedicados al mundo de la droga entonces, trabajaban una semana de cada mes en las viñas, como para poder justificar (lavar) parte de sus platas de ingresos.
En fin, con este tipo algo misterioso, partimos a trabajar nuevamente a un condominio de casas. Esta vez las casas ya estaban construidas, e incluso ya habitadas.
El barrio resulto ser Parnell, un sector para familias más acomodadas que se caracteriza por tener una de las vistas más bonitas de la ciudad. Para mi, todo un lujo.

Nuevamente me tocó trabajar en el jardín, claro que esta vez el trabajo sería harto más duro que la vez anterior. Esta vez tendría que cavar una zanja que bordeara todo el patio de un condominio de departamentos que hubiera valido la pena robar, si el tema de mi visa de trabajo no se hubiera solucionado. La complicación del trabajo significaba llenar baldes con la tierra removida, y bajarlos por la escalera que llegaba a los pies del cerro donde estos departamentos estaban construidos, para luego vaciar los baldes formando un nuevo cerro de tierra, el cual debia ser aplanado despues de algunas baldeadas de tierra, para asi aprovechar la tierra para un pequeno jardín de flores. A esto había que sumarle la incesante garua que caia ese dia y la desercion del cuarenton turbio, debido a diferencias con nuestro jefe de aquel dia, generadas por actitudes algo rebeldes que lo llevaron a menospreciar el hermoso trabajo que significa el "jardinear". La verdad es que no se que estaria pensando este supuesto montanista.
Lo que es yo, me acorde inmediatamente de mi instruccion sobre la deteccion de posibles peligros, dictada tan didacticamente por aquel veterano de Vietnam la semana anterior. Tanto asi, que no dude ni un segundo en notificar al ayudante del jefe de este trabajo que aquel tipo rebelde no podia significar otra cosa que no fuera una "amenaza" para todos nosotros, y que corresponderia aplicar la piramide de la "jerarquia de control" como habia sido entrenado, que significaba actuar rapidamente y en pasos sucesivos, donde el primero de ellos era "eliminar", el segundo era "aislar", y el tercero "minimizar" en el caso de que no se pudiera eliminar ni aislar completamente el peligro en cuestion. Por el gran tamano del rebelde, pense que no seria nada de facil actuar para reducir este peligro inminente.
Pese a mi intento de seguir el procedimiento aprendido dias atras al pie de la letra, el hombre a quien deberia haber deleitado con la maravillosa jerarquia de control, joyita en lo que a deteccion de amenazas y riesgos se refiere, me humillo con su mirada y sin decir nada dejo todo claro. Increible que una mirada pueda decir mas que un par de insultos. En ese momento me senti como el tipico joven policia que acaba de salir de la academia, con todo un conocimiento teorico detras, donde en su primer dia de trabajo como patrullero tiene que lidiar con las reglas del cabron de su jefe que nada tienen que ver con la teoria aprendida por el novato durante tantos anos, sino que se relacionan mas que nada con reglas callejeras. Algo asi como "Training Day".
Como mi sugerencia no surtio efecto en lo mas minimo, tuve que tomar las riendas del asunto y jugarme la personal. Acordandome en ese tenso momento del "Passport Handbook", algo asi como la Biblia para nosotros los maestros constructores, me transporte magicamente a la seccion en donde hablan de la tecnica del "Step Back 5x5", tema que fue recurrente en el examen del curso. Fue asi como parti aplicando la primera maxima de las dos que conforman esta tecnica, que significaba alejarse 5 pasos del peligro en cuestion. Como estaba claramente a mas de cinco pasos de distancia del hombre problema, no me quedo otra alternativa que acercarme a el hasta quedar casi pegados, para luego proceder a contar los cinco pasos. En esos momentos discutia acaloradamente con el jefe. Luego de lanzarle miradas agresivas, me fui alejando hasta contar hasta cinco. Ya logrado el objetivo primero, decidi aplicar el broche de oro, la segunda maxima, que significaba tomarse 5 minutos (nuevamente 5, de ahi el 5x5, ja) pensando y analizando el trabajo en la mente para ver como se puede proceder, y no comenzar hasta que el trabajo se pueda hacer libre de riesgos.
Eso fue lo que hice.
Iba como en el minuto 13' de mi analisis (no confundir con recreo), cuando mi jefe se me acerco y luego de unas palabras sutiles me dio a entender que no queria otro rebelde por hoy, y que si ese era el caso, podia agarrar mis pertenencias y largarme.
Al final se armo un malentendido tremendo entre mi tecnica aplicada y el comportamiento del otro antisocial, al punto que llegaron a creer que esto era una especie de motin en el trabajo o de que efectivamente queriamos robar aquellos lujosos departamentos armados de palas, baldes de plastico y botas con punta de fierro.
Todo termino de aclararse cuando el "montanista" hizo abandono de su lugar de trabajo y se fue para jamas regresar, mientras yo con cara de cumpleanos trataba de explicar todo.

Al final hicimos buenas migas con el jefe y su mismisimo ayudante. Pudimos hablar harto durante el dia y los dias que siguieron, ya que al parecer despues de todo el caos le gusto mi trabajo y me pidieron que volviera a este condominio a trabajar con ellos.
Los dias que siguieron me toco hacer de lo mismo, mas algunos otros "pololitos", como barrer las hojas de una cancha de tenis en una casa vecina con una sopladora de aire que sonaba tal cual como una motosierra, al mas puro estilo de "The Texas Chainsaw Massacre", y tambien limpiar el piso de ceramica de los balcones del condominio, entre otros.

Conversando con mi companeros de trabajo, supe que el ayudante del jefe tocaba en una banda rockera y que queria hacer de su pasion una profesion. Para esto se juntaban 3 veces a la semana y por varias horas a ensayar. No puedo dejar de nombrar que el tipo este solo trabajaba 4 dias a la semana como jardinero. El resto de los dias de la semana lo ocupaba, ademas de los ensayos con su banda, en un proyecto paralelo que consistia en mezclar musica electronica en su computador, para ir y presentarse de vez en cuando en algunos bares y pubs de la ciudad.
Pudimos hablar mucho de musica y de los grupos de musica kiwi que existian, ademas de contarle sobre del tipo de musica que se escuchaba en Chile.

Estas conversaciones me hicieron el trabajo harto mas agradable y que pasara mas rapido tambien, dandome cuenta que el trabajar no es para nada terrible si se hace en un ambiente agradable, sin motines ni revolucionarios de por medio. Pero lo que me marco mas de aquellos dias fue la gran vida que unos simples jardineros se pueden dar en este pais de las oportunidades, donde trabajando apenas cuatro de los siete dias de la semana pueden financiarse sin problemas la semana completa, ademas de darse el lujo de realizar durante el tiempo restante actividades que les sean de su verdadero interes, con una calidad de vida envidiable en comparacion con este lado del mundo, donde aca al jardinero con suerte le alcanza para renovar sus herramientas.

A la semana siguiente vendria mis ultimos dias en la construccion y, sin lugar a dudas la prueba mas dificil que me podria haber tocado, muy distinto al trabajo en el jardin, alejado totalmente de aquel pasto travieso que tanta alergia me produjo, o del aroma inigualable de las flores silvestres crecidas en las laderas de los cerros de Parnell, como tambien de las mansiones a lo Beverly Hills que tanto me hicieron soñar con mujeres y fiestas con piscinas y un mundo de dinero, derroche y excesos.

Sunday, October 01, 2006

Site Safe

Me corresponde ahora intentar narrar mis ultimas historias vividas en Nueva Zelanda.

Me imagino que son pocos los que alguna vez leeran estos nuevos posts, por no decir ninguno, y es que ya va mucho tiempo desde que este viaje se acabo, por lo que se pierde el interes de saber lo que ya ocurrio, sobre todo porque ya estoy de vuelta, por lo que pierde la gracia. Sin embargo, como una meta personal me obligue a tratar de terminar mis relatos ocurridos en Nueva Zelanda, como para cerrar un ciclo, y así, quien sabe en cuanto tiempo mas, comenzar con otro. En fin, aca va.

Les venia contando que habia vuelto a Auckland luego de recorrer la isla norte, y me habia instalado en un flat con sudamericanos sin ningun problema. A todo esto se suma mi problema del pasaporte, del cual nunca mas supe, pero que aun asi no fue tan grave al final.

Cuando recien llegue a Auckland durante esos dias, luego de haberme venido de Raglan directamente al aeropuerto de Auckland a despedirme de un amigo que volvia a tierras chilenas, mi idea era encontrar trabajo lo antes posible en la ciudad, junto con un alojamiento bueno. Fue asi como el mismo fin de semana que me di cuenta del extravio de mi pasaporte, decidi ir en busca de algun trabajo que me dignificara dentro de toda esa indignidad que significaba no haberme duchado hace dias, producto de estar durmiendo, comiendo y transportandome todo en el mismo lugar, mi van Mitsubishi que tanto de menos echo por estos dias.
Fue asi como parti recorriendo el sector de la marina del centro de Auckland, lugar donde se encuentran los mejores bares y restaurants de la ciudad. Me tomo media hora encontrar trabajo, y comence esa misma tarde lavando platos en Wildfire, una restaurant de churrascos brasileros, con carne a la espada servida por mozos vestidos a lo gaucho brasilero del sur de Brasil. Esa noche conoci en la misma cocina a chilenos y argentinos que trabajaban en el lugar. No paso mucho rato antes de darme cuanta que los sudamericanos eramos mayoria en la cocina de aquel restaurant, partiendo por un par de chefs brasileros obviamente, y seguido por los mozos que en su mayoria eran argentinos, junto con otros pocos chilenos tambien, y finalmente lavando platos otro par de chilenos mas sumado a otra argentina tambien.
La buena onda fluyo inmediatamente, y asi luego del trabajo fuimos todos a tomarnos unas cervezas acompañados de un par de canadienses y kiwis que completaban el staff del restaurant. Antes de aquello eso si pude darme esa bendita ducha tan deseada desde hace dias en el flat de mi compadre chileno que lavaba platos.

El problema fue el asunto de la perdida del pasaporte, que tenia la visa de trabajo adentro. Cuando mi jefe me la exigio antes de que empezara ese mismo dia a trabajar, le dije que la tenia en mi departamento y que no la llevaba conmigo en ese momento. Pero una vez terminado mi turno esa noche, al salir esa noche me la volvio a exigir para el dia siguiente, y que si no se la mostraba no podria trabajar. No me quedo mas remedio que sincerarme con el tipo este, y le conte mi historia del pasaporte. Por supuesto que me dijo que en ese caso no podia trabajar, pero que cuando encontrara mis documentos volviera para continuar con el lavado de platos.

Aquel mismo fin de semana encontre un flat recorriendo los principales supermercados, cibercafes y hostales de la ciudad, leyendo los cientos de diarios murales en busca de departamento. Pero no me cambiaria a este flat hasta la semana siguiente.
Luego de ese fin de semana me movi para recorrer el ultimo extremo norte de la isla, el cual no me tomo mas de tres dias, y del cual puse fotos en el penultimo post.

A la vuelta, y ya instalado en el flat tuve que empezar a moverme con lo del trabajo. El asunto del pasaporte no mejoraba y en esa codicion de ilegal, no podia trabajar en ningun lado, eso pensaba yo, hasta que vino la solucion. Resulta que Jean, el brasilero que vivia conmigo en el flat, no tenia visa de trabajo, era uno mas de los ilegales, claro que eso no fue impedimento para conseguir algo. El trabajaba nada mas y nada menos que en la construccion de obrero, mano de obra basica y barata. En la construccion no te exigian papeles de ningun tipo y era llegar y anotarse, asi que parti a la mañana siguiente de haber sabido esto a la constru para que me contrataran.
El unico requisito para quedar contratado era aprobar un test de prevencion de riesgos posterior a un curso de un dia de duracion. Una vez aprobado el curso deberias estar apto para saber reconocer situaciones riesgosas amenazantes, como reaccionar a estas amenazas, a quien acudir en el caso que se presentara alguna, que gritar si te ocurria, a quien culpar, y finalmente a quien cobrarle la indemnizacion.

Llegue entonces aquella mañana a la oficina, que no era mas que un galpon abierto repleto de maories y uno que otro hombre de tez algo menos morena. Identifique a la encargada dentro de todo el caos existente, que mas parecia encargado debido a su inconmensurable tamaño sumado a rasgos algo toscos para ser mujer y una voz carrasposa que delataban una larga amistad con el tabaco, y le indique mis intenciones. Tuve que esperar algo asi como 45 min para que llegara la van que nos llevaria al lugar donde el curso seria impartido. La espera me sirvio para conocer todo el "modus operandis" del lugar.
La compañia se dedica a contratar obreros, para que una vez que de las distintas obras dentro de la ciudad demandaran obreros para realizar trabajos basicos, estos fueran proporcionados por la mencionada compañia. Algo asi como funcionaba el tema de los temporeros en Blenheim. Llegas todas las mañanas al lugar de encuentro y te asignan un lugar de trabajo, luego te subes a las vans y te llevan a tu lugar. Al final del dia te pasan a buscar y te llevan de vuelta al punto de reunion. Igual para el siguiente dia.

El punto de encuentro entonces era este galpon grande, que contaba con un televisor, una mesa de pool, leche, te y cafe, todo hermosamente decorado con posters de mujeres provocadoras, que no tenian ningun reparo en mostrar toda su belleza exterior despojadas de todo tipo de ropas, pero con casco de seguridad en su lugar y maestrando algunas con llaves inglesas, sierras electricas para las mas intensas y aguerridas , sopletes para las fogozas, martillos para las provocativas, y hasta machetes para las mas exigentes. Todo esto me imagino era para la cosa motivacional que tanta importancia se le da en lo que es la direccion y sicologia empresarial, tan de moda por estos dias.

Finalmente, llego la van que nos llevaria al lugar de la evaluacion. Eramos 7 en total y al llegar a destino se sumaron 10 mas que venian de otras sucursales. No demore mucho en identificar a un brasilero que me pregunto en un ingles extraño si sabia que era lo que sucedia. Este brasilero, llamado Manuel y que venia de Minas Gerais, no tenia idea de la evaluacion , ya que no habia entendido un carajo de lo que le habian explicado previo a subirse a la van. Una vez que le pude explicar en un portuñol aun mas extraño su cara de preocupacion delataba un nerviosismo intenso, ya que si no era capaz de entender unas simples instrucciones, menos iba a entender lo explicado en el curso y aprobar el examen final.

Entramos todos a la sala de clases, nos sentamos y esperamos. Al rato llega un tipo de alrededor de 60 años, estatura mediana, canoso, obeso y de piel roja, bien roja. Este hombre por algun motivo desconocido llego enojado, y al final del dia se fue enojado.
Para introducirse no dijo a todos su nombre, sus años de experiencia en el tema y alguno que otro detalle sabroso de su vida. Este personaje habia estado en Vietnam. Si, era un veterano de guerra. Estuvo al mando de un escuadron de soldados, y contaba con mucho orgullo, que durante toda la pesadilla que duro la guerra, no perdio "not even a single man out there!!", asi es que no estaba dispuesto a perder a uno aca.
Este hombre estaba bastante obsesionado con el tema de la seguridad, tanto asi que hacia paralelos entre la guerra de Vietnam y "la guerra de la construccion". Para el cada uno de nosotros eramos "soldados", "and each one of the hazards in the construction field is a bloody vietnamese pointing a gun at you, mates!!".
Sumado a todo este discurso belico, el ex-soldado nos mostraba fotografias de algunas victimas de guerra (la de la construccion me refiero). Individuos con extremidades mutiladas por feroces herramientas en accidentes estupidos, otros azotados por caidas irresponsables producto de escaleras sin topes, clavos incrustados en manos y pies por un mal calculo o trabajos poco minuciosos, etc. Era tal el poder de las imagenes que muchos dejaron de mirar y otros comenzaron con arcadas sonoras, todo esto mientras nuestro instructor nos miraba con satisfaccion por el efecto producido con sus fotografias.
Manuel me miraba como pidiendo auxilio.

Para la hora de almuerzo hicimos un break, donde nos dieron sandwiches y jugos naturales gratis, ya que justo dentro de nuestro grupo de 17, uno de nosotros era el numero 10 mil que pasaba por este maldito lavado de cerebro, por lo que habia que celebrar. Llegaron altos ejecutivos de la compañia y representantes de otras, todo para sacarse fotos protocolares con el veterano de guerra y el prisionero numero 10 mil, que por suerte no fui yo, ni Manuel, todo esto mientras los demas de nuestro grupo aprovechaban de robarse los sanwiches que quedaban y se los metian en las mochilas, bolsos y hasta bolsillos.

La segunda parte del curso no se trato tanto de asustarnos, sino ya de que aprendieramos a identificar peligros, a controlarlos y a quien avisar ante la presencia de ellos. Luego de mas fotos, vino la parte del examen. Manuel transpiraba.
Por suerte el examen era de alternativas, la verdad bastante faciles, sobre todo por la ayuda del profe, que cuando leia las alternativas previo a que respondieramos acentuaba la voz en forma descarada en la correcta, como para no equivocarnos.
Al final Manuel saco 9 de 15 alternativaas correctas, y todo gracias al tipo del lado, al cual se le podia copiar facilmente como me lo confeso cuando ya nos volviamos en la van. Pese a todo hubo uno que no aprobo el curso, un maori que de seguro tenia algun retardo mental ya que babeaba constantemente y su primer inconveniente al tener el papel del examen ya en sus manos fue en donde y como escribir su nombre, para lo cual necesito la ayuda del veterano de Vietnam.

Luego de dar los resultados nos hizo pasar hacia adelante para atacarnos sorpresivamente con su camara fotografica para sacar la foto del carnet que nos serviria para trabajar en la construccion en cualquier obra de NZ, todo un lujo!!

Ya de obrero me toco hacer de todo.
En mi primer dia me mandaron a unos condominios que estaban construyendo cerca del centro de Auckland. La idea era ayudar en todo lo que significaba cavar y mover tierra de los jardines de cada una de las casas. Para esto, me prestaron una linda pala, botas y una carretilla. Tuvimos que sacar tierra de los estos jardines para luego emparejarla hasta que quedara listo para plantar pasto. La tierra removida la llevabamos en carretilla al camion estacionado en la mitad del condominio.
A este trabajo me mandaron solo a mi y a otro compañero, brasilero otra vez, llamado Carlos esta vez, que entendia mas de ingles que el nervioso Manuel. A nuestro cargo estaban solo dos personas tambien, 2 maories, padre e hijo que trabajaban hace un año juntos, cuando el hijo, de 17 años se salio del colegio, cosa muy comun por lo demas, y decidio trabajar con el padre para ganar dinero.
Este niño de 17 años media algo asi como metro noventa y pesaba tal vez 100 kilos, o quizas mas. Le gustaba la musica, y es por eso que trabajamos todo el dia con la radio del camion funcionando, donde a ratos la musica se perdia por el vozarron del maori este que cantando y bailando paleaba y paleaba, ocupando la pala de microfono cuando su extasis llegaba a su punto maximo.
Muy interesado por la ganja de mi pais me confeso que le gustaria viajar a Sudamerica para probarla y para ver que tal eran las mujeres tambien.
Me hablo mucho de los grupos de musica que sonaban en la radio y preguntaba tambien si se escuchaba lo mismo en Chile.
Luego de contarme toda la historia de 2pac y el atentado en su contra que, supuestamente, le costó la vida, que tal vez no estaba muerto, que las conspiraciones, y hasta algo sobre los extraterrestres, sumado al coro "That´s just the way it is, things will ever be the same", como creyendo que esas palabras eran suyas, el gigante maori se despidio de un apreton fuerte de manos, deseandome la mejor de las suertes. La van nos esperaba afuera, el dia laboral habia acabado.

Viajar


Veo el calendario y me doy cuenta que ya estamos a 1 de Octubre. Han pasado dos meses y 10 dias desde que llegue de vuelta a Chile. Increible, pero cierto. El equivalente a un tercio del total de mi viaje. Claro que es bien distinto medir el tiempo cuando estas de viaje a que cuando estas en tu casa. A simple vista son equivalentes, pero si te detienes un poco a pensar te das cuenta que al final no tiene nada que ver una cosa con la otra. Eso ocurre con los viajes. Al dejar tu casa sientes que entras a una especie de dimension paralela a la de tu vida comun y corriente, en la cual solo tienes contacto con ella al momento de hablar con familiares o amigos que aun siguen en esa dimension que dejaste por un tiempo. No se trata tampoco de dejar de lado aquellas cosas que forman tu vida cotidiana, es decir, tu familia, casa, amigos, conocidos, barrios, calles, comidas, olores, etc, pero seria una mentira decir que no se produce algun abandono algo inconsciente de todo aquello que forma tu diario vivir. Sin embargo, me imagino que por el mismo hecho de esta renuncia a lo que dia a dia te rodea, te afirmas de lo que a mas importancia le das y desechas lo que no significa mucho. Es por eso que al leer noticias de tu pais por internet, por ejemplo, estas te impactan de forma distinta, y te interesa saber mas sobre algun tema que no te hubiera interesado jamas si otras fueran las circunstancias. Lo mismo con la musica. No puedes dejar de sentir algo de felicidad cuando caminas por calles desconocidas, en un barrio ciudad pais desconocido, escuchando letras en tu idioma tocadas por bandas nacionales. Nacionales de tu nacion. O tal vez, al encontrarte conversando con un grupo de gente, los cuales hasta el momento son totales desconocidos, el responder a la pregunta protocolar de Where are you from?? te llena de orgullo, al saber que estas representando a tu pais, al cual quieres, con todo lo bueno y lo malo que este tiene.

75 dias han pasado desde que volvi de este viaje, de vuelta a esta dimension "conocida" que deje a principios de año. Claro que durante el paso de estos dias he dudado algunas veces sobre si habre llegado efectivamente a la dimension correcta o no. Muchas cosas me son familiares y conocidas, pero muchas otras desconozco. Me he sentido muy a gusto en un gran numero de situaciones y reencuentros, pero a la vez, no he podido contra la sensacion de sentirme algo ajeno a otras. Pese a todo esto, tal como ocurre al estar lejos, resalto lo bueno, y este tipo de cambio es totalmente positivo, mirado desde cada una de las perspectivas posibles. Y es precisamente esa la causa de mi gusto por viajar. Junto con las fotos tomadas, los videos grabados, musica pirateada, kilos ganados o perdidos, que no duraran mucho en guardarse, olvidarse e incluso perderse, te traes contigo esas experiencias vividas, hayan sido gratas o no, las cuales te van a acompañar hasta las ultimas, y que son sin duda alguna la razon principal de aquel cambio positivo experimentado a la vuelta que te hacen crecer, madurar y reflexionar, y darte cuenta de que todavia te falta mucho por recorrer y conocer.
Y es justamente por esto que seguire viajando, hasta las ultimas!!